Precio Fijo vs. Indexado
No hay una opción mejor que otra para todo el mundo. La elección correcta depende de cómo consume tu empresa y cuánta variabilidad puedes permitirte.
Precio Fijo
Pagas un precio pactado por el kWh durante 12 meses. Sabes exactamente cuánto vas a pagar por cada unidad de energía, pase lo que pase en el mercado.
- Tranquilidad absoluta: Ideal para presupuestos cerrados.
- Protección contra picos: No te afectan las subidas del mercado mayorista.
- Prima de riesgo: Las eléctricas suelen cobrar un precio algo superior para cubrirse.
Precio Indexado
El precio del kWh varía cada hora según el mercado mayorista (OMIE). Pagas el precio real de la energía más un pequeño margen de gestión.
- Transparencia total: Pagas el precio real de mercado sin "colchones" ocultos.
- Ahorro histórico: A largo plazo, suele ser más económico que el fijo.
- Volatilidad: Tu factura puede cambiar drásticamente de un mes a otro.
¿Cuál encaja contigo?
Marca las afirmaciones con las que te sientas identificado.
Elige FIJO si...
Elige INDEXADO si...
Nuestra recomendación experta
En el mercado actual, la diferencia entre una buena tarifa fija y una indexada puede ser mínima en ahorro, pero enorme en gestión del riesgo.
"No elijas por moda. El 80% de las empresas que cambian a indexado sin entender su perfil de consumo terminan volviendo al fijo tras el primer susto en invierno."
¿Dudas? Resolvemos las más comunes:
¿Puedo cambiar de uno a otro?
Sí, pero depende de tu permanencia. Lo ideal es revisar las condiciones antes de cada renovación.
¿Cuál es más barato ahora?
El mercado es volátil. El indexado suele ser más barato en primavera/otoño, y el fijo da seguridad en picos de calor/frío.
